martes, 6 de enero de 2015

Yo también te recuerdo, Amanda

En mi casa uno de los discos de referencia era el Víctor Jara. Era uno de los grandes éxitos que pululaban en mi casa y presentaba la imagen del comprometido cantautor chileno en blanco y negro. Me sirvió en 1983 para presentar una lámina en esa materia que era EATP, - estaba en 2 de BUP- en tinta china. Recuerdo que, en parte por ella, aprobé. Víctor Jara era un referente internacional de la canción protesta y un magnífico cantautor, y uno de los artistas más emblemáticos del movimiento músico-social llamado «Nueva Canción Chilena».
Ejerció como director artístico del mítico grupo Quilapayún entre 1966 y 1969. Su ideología comunista se refleja en su obra artística, en canciones como «Preguntas por Puerto Montt», «A Luis Emilio Recabarren» «A desalambrar» «Duerme, duerme negrito», «Juan sin tierra», «Abre tu ventana», «A la molina no voy más», «La partida»,«Ni chicha ni limoná» , «El niño yuntero», «Plegaria a un Labrador», «Vamos por ancho camino» y la inolvidable « Te recuerdo Amanda» que me ha traído hasta aquí.
Era muy habitual encontrar en mi casa a mi hermano, hermanas o a mí mismo escuchar y cantar un disco que nos sabíamos como decimos nosotros de "pe a pa"
Tras el golpe de Estado que derrocó al gobierno de Salvador Allende el 11 de septiembre de 1973, Víctor Jara fue detenido por las fuerzas golpistas leales a Ausgusto Pinochet. Fue torturado y posteriormente asesinado en el antiguo Estadio Nacional de Chile, ahora renombrado «estadio Víctor Jara». Como está tarde viniendo a casa he escuchado por la Radio, Radio 5, una magnífica versión de « Te recuerdo Amanda» por parte de Soledad Giménez con los "Presuntos Implicados", la que fuese cantante de Presunto Implicados, no he podido evitar realizar esta entrada con algunas de sus versiones por mí conocidas- la del valenciano Raimon, la de Soledad Giménez y por supuesto, la de Víctor Jara- en honor áquel que murió con 41 años por culpa de la intolerancia. Un saludo.

La versión del cantautor valenciano Raimon. 



La versión escuchada en la radio, la de Soledad Giménez .
  

La versión original, la de Víctor Jara.
 
PD. Hace unos años estuve en Quimper (Bretaña) junto con mis hijos y esposa. Un cantante callejero tocaba la guitarra en un entorno de música celta, pues era una semana de festividades celtas en la localidad a finales del mes de julio. De pronto el chico, que era sudamericano, empezó los acordes de una canción que para mí era inolvidable y que empezaba con un "Te recuerdo Amanda..." Para los bretones presentes era una canción más, para ellos no era nada, sólo una canción en castellano, pero para mí era, de pronto, un  viaje en el tiempo, y no pude evitar ponerme a cantar junto a él.

42 años esperando un regalo






Es increíble pero cierto. El Córdoba no ganaba en partido oficial - si ganamos en pretemporada contra el equipo del Casablanca- en  El Nuevo Arcangel desde mayo, cuando en el primer sábado de feria ganamos 2-0 al Real Madrid B. Desde ese momento el Córdoba inició una Odisea en casa para que nunca les llegara la victoria. En junio, pasó el Mallorca y en los play off pasaron Murcia y Las Palmas, empate sin goles y con todo siendo séptimos en la Liga regular subimos a primera, gracias a la diosa fortuna.
Desde ese momento contábamos los partidos por empates, los menos malos, y por derrotas, los más dolorosos. Sin embargo, anoche, noche de reyes, éstos dejaron un regalito en el campo a eso de las diez y media pasadas, tres puntos más que necesarios. Por fin el Nuevo Arcangel dejaba de parecerse a las Urgencias de un hospital, pues todos los que venían salían con puntos. Un saludo

sábado, 3 de enero de 2015

Un centenario planetario y musical


La primera sorpresa para esta banda sonora utilizada por mi parte para la película del año 1914 The Squaw Man, y realizada por Cecil B. DeMille, en ese lugar que , con el tiempo, será Hollywood, es la de autor. Estaba convencido que era alemán, y , sin embargo, es inglés. Eso sí sabía que su obra más conocida era The Planets (Los planetas) la opus 32. 

Gustav Holst compuso está obra hace un siglo , entre los años 1914 y 1916, y la misma fue presentada en sociedad el año 1918. Se trata de una suite de siete movimientos a cada uno de los cuales Holst le dio el nombre de un planeta o de un díos, según queramos verlo. 
La historia de la composición se remonta a la sugerencia realizada por su amigo y también compositor Clifford Bax, durante un viaje a Gibraltar – Gibraltar gaditano, gaditano- en 1912. El compositor se puso a la tarea y completó la suite en los cuatro años que duró la Primera Guerra Mundial. 
La presentación pública de la obra será a través de la dirección de Adrian Boult el 29 de septiembre de 1918, que desde entonces se convirtió en el director favorito de Holst. Dicha primera ejecución (de carácter privado) se debió a un "regalo" al compositor de su amigo y también compositor Henry Balfour Gardiner. 
Está parcialmente inspirada por meditaciones en su propio horóscopo; trata de "las siete influencias del destino y componentes de nuestro espíritu". A pesar de ello, el propio Holst declaró que la obra se basaba en la significación astrológica de los siete planetas representados en ella, por lo que , según Holst,  que "no había relación alguna con las deidades de la mitología clásica correspondientes a cada planeta”.
The Planets, como reza su subtítulo, es una suite "para gran orquesta". Aparecen en ella instrumentos nada habituales, como la flauta baja o el oboe barítono o bajo y sobre todo un nutrido grupo de instrumentos de percusión (bombo, batería, platillos, Triángulo (instrumento musical), tambor militar, pandereta, gong, campanas, xilófono y glockenspiel, así como dos timbalistas) y metal (6 trompas, 4 trompetas, 3 trombones, bombardino y tuba). 

La suite está formada por los siguientes movimientos: Marte, el portador de la guerra; Venus, el portador de la paz; Mercurio, el mensajero alado; Júpiter, el portador de la alegría; Saturno, el portador de la vejez; Urano, el mago y Neptuno, el místico. 
El planeta Marte fue el primer movimiento de la suite en ser terminado, (agosto de 1914). Mercurio fue terminado en 1917. Y mientras Marte, era brutalidad y agresividad, Mercurio transmite agilidad y ligereza. 
Júpiter, viene a ser la pieza más conocida de la obra, y ha sido utilizada en documentales como el de Andalucía, o por incluso en por Conan, con una solemne melodía central que parece recordar a Brahms. Saturno no solamente nos describe el carácter "serio, circunspecto y triste" del planeta, sino describe el propio estado de ánimo del compositor tras sufrir una neuritis. Urano parece estar inspirado en El aprendiz de brujo de Paul Dukas y Neptuno, en parte, en Debussy.
La versión que he escuchado es  la realizada por la CSR Syphony Orchestra de Bratislava en el año 1988 cuando el país era todavía Checoeslovaquia . Se grabó entre los días 26 y 30 de noviembre de 1988 y en abril de 1989 bajo la dirección de Adrian Leaper. 
Y para dejar una muestra de lo escuchado enlazo este video sobre Los Planetas, - no, no confundir con el grupo español interesado en recaudar dinero de las agencias de cobro de derechos de autor, sino con la original, la del músico inglés , áquel que necesitaba trabajar para cobrar, no como otros que quieren vivir de las rentas.

viernes, 2 de enero de 2015

La novena para el segundo


No , no es un propósito de año nuevo, pero si es una casualidad que en un par de días haya optado por escuchar música clásica para acompañarme en este caso en la limpieza de la casa. Y he escogido a dos pesos pesados uno del pasado, el gran Ludwig van Beethoven, y otro del presente, el director argentino Daniel Barenboim que junto a la Berliner Staatskapelle y al Coro (Chor) der Deustchen Staatsoper Berlin también conocida como la Staatsoper Unter den Linden, la Ópera Estatal de Berlín o la Unter den Linden (Bajo los tilos) desde 1992. Con ella me he ambientado el trabajo por medio de la Sinfonía n.º 9 en re menor, op. 125, conocida también como "Coral", o sea, la última sinfonía completa del compositor alemán Ludwig van Beethoven. 

¿Quién no conoce el segundo movimiento y el cuarto de la misma? Pues bueno, …mis hijos y es que el conocimiento de la música clásica es algo en retroceso y salvo aquellos alumnos que van a Conservatorios, al resto le llega la información de manera muy mermada, pues la Educación Musical, ya sea en Primaria, ya sea en Secundaria es muy, muy deficiente. Un buen ejemplo es que yo mismo, sin tener ni idea de música, le he tenido que impartir a lo largo de mi vida en varias ocasiones. ¡Andalucía, imparable!. 

La novena sinfonía es una de las obras más trascendentales, importantes y populares de toda la música clásica. De hecho una adaptación de la sinfonía, realizada por Herbert von Karajan en 1972 es el himno de la Unión Europea (UE). Su último movimiento, el cuarto y la introducción del elemento coral se ha convertido en símbolo de la libertad.
La historia de esta creación se remonta al año 1817 cuando la Sociedad Filarmónica de Londres le encargó al músico nacido en Bonn la composición de la sinfonía. Beethoven comenzó a componerla en 1818 y finalizó su composición a principios de 1824. Sin embargo, tanto la parte coral como las notas de la sinfonía disponen de fuentes para datarlas en un momento temprano en la carrera de Beethoven. Todo el canto parece inspirado en un poema de Friedrich Schiller An die Freude (noviembre 1785), conocido como Oda a la alegría que Schiller publicó en 1786 en la primera versión y 1808 póstumo en la versión definitiva. Parece ser que Beethoven tenía la intención de musicalizarlo ya desde 1793 cuando tenía 22 años. La parte más impactante de la obra es la introducción vocal de la sinfonía. El movimiento cultural Sturm und Drang (tempestad y emoción), que sacudía a los artistas germanos a finales de siglo XVIII, como ayer vimos en Haydn, supone la disolución de las formas cortesanas optando por dar más peso a la libertad y el sentimiento y rechazando el racionalismo riguroso. Estamos en la antesala del romanticismo. De hecho con esta obra, Beethoven encarna el tránsito del estilo clásico al estilo romántico rompiendo el esquema cerrado de las formas musicales para adaptarlas a esta incipiente libertad individual, en la que Beethoven ejerce vendiendo libremente sus obras, sin necesidad de mecenazgo. Beethoven estaba ansioso por estrenar su trabajo en Berlín tan pronto como fuera posible después de terminarlo, dado que pensó que el gusto musical en Viena estaba dominado por compositores italianos como Rossini, pero sus amigos le motivaron a estrenar la sinfonía en la misma Viena. 
El estreno de la novena sinfonía fue diez años después de la Octava, el 7 de mayo de 1824 en el Kärntnertortheater de Viena, junto con la obertura de Die Weihe des Hauses y las tres primeras partes de la Missa Solemnis. Esta fue la primera aparición en escena de Beethoven después de doce años; la sala estuvo llena. Nadie quiso perderse el estreno de la sinfonía y de la que se presumía sería la última aparición pública del genio alemán, y efectivamente así fue: en los tres años siguientes, se recluyó en casa aquejado de diversas enfermedades que lo postraron hasta su muerte. La interpretación fue oficialmente dirigida por Michael Umlauf, maestro de capilla, él y Beethoven compartieron el escenario. 
La parte cantada que corresponde a una soprano y alto fueron interpretadas por las jóvenes y famosas: Henriette Sontag y Caroline Unger. El público terminó encantado, ovacionando a los músicos. 
La sinfonía con una duración aproximada de 74 minutos, consta de los siguientes instrumentos de viento (Piccolo, 2 Flautas, 2 Oboes, 2 Clarinetes, 2 Fagotes y un Contrafagot), metales (2 Trompas, 2 Trompetas, 3 Trombones), Percusión (Timbal de concierto, Bombo, Triángulo y Platillos), Voces (Soprano, Alto, Tenor , Barítono y Coro) y Cuerdas (Violines, Violas, Cellos y Contrabajo). Posee cuatro movimientos y en el último, el cuarto, es cuando se manifiesta esta vertiente “Coral” por la presencia del coro en la sinfonía. Se podría considerar como música programática el último movimiento, porque tiene como hilo conductor un programa literario basado en la versión definitiva de la “Oda a la Alegría” de Friedrich Schiller, una obra admirada por Beethoven, aunque parte de ese texto tienen un añadido del propio Beethoven por motivos de ritmo o necesidad musical en el poema y se añadido dice: " ¡Oh amigos, no esa tonada! Entonemos otros más agradables y llenos de alegría. ¡Alegría, alegría!". Pues eso, Alegría 

jueves, 1 de enero de 2015

Concierto de año nuevo


Cuando era pequeño, y no tan pequeño, era muy normal para mí despertarme con el concierto de año nuevo que televisión española emitía desde Viena. Valses, Polkas, Marchas estaban presentes de la mano de grandes directores que mandaban con sus batutas a su orquesta y al público con una energía nada contenida.
De todo aquello nada queda. Ya no soy el dueño de mi propio televisor. Mis hijos y la play se han hecho dueños de una situación irreversible, así que la música clásica queda relegada a unos escasos momentos a lo largo del año. Hoy, primer día del año, he querido recuperar esa vieja costumbre sana en lo mental y en lo estético. He elegido a un clásico entre los clásicos, al música austriaco Joseph Haydn y en concreto su sinfonía nº 22 conocida como "Der Philosoph".   La Sinfonía n.º 22 en mi bemol mayor, Hoboken I/22, fue compuesta en 1764.
 Trascribo aquí de la wikipedia lo siguiente: Haydn compuso esta sinfonía cuando era asistente de Kappelmeister en la corte del príncipe Nikolaus Eszterházy. Escrita en 1764, sigue la forma de la sonata da chiesa, aunque el lenguaje de la obra prefigura el desarrollo del sinfonismo clásico. Como ocurre en otras sinfonías tempranas de Haydn que siguen este tempo, todos los movimientos están en la misma tonalidad. Tres de ellos están escritos en forma sonata (el primero, el segundo y el cuarto) y el tercero restante es el acostumbrado minuetto y trío en forma ternaria.
Como  ocurre con las obras de Haydn tiene un sobrenombre. En este caso "El filósofo". ¿A quién debe su nombre? Parece ser que a nadie. Y nuevamente la wikipedia nos da la clave: El título de "Filósofo" no era del propio Haydn. Sin embargo, fue utilizado comúnmente durante su vida. Se cree que el nombre deriva de la melodía y el contrapunto del primer movimiento (entre las cuerdas y el corno inglés), que hace alusión musicalmente a un pregunta seguida de una respuesta, asociado con el sistema escolástico de debate llamado disputatio. 
Al igual que otras sinfonías compuestas en esta época, la obra fue escrita para la pequeña orquesta (menos de veinte músicos) de la corte de la familia Esterházy. Entre los instrumentos los básicos de la época: un fagot (ad libitum), trompas, bajo continuo (clavicémbalo) y cuerdas, a las que se unen dos cornos ingleses ( en lugar del oboe). Las trompas desempeñan un papel destacado en la sinfonía. En este caso está interpretado por la orquesta de Musici di San Marco  / Alberto Lizzio. 

Junto a la anterior he escuchado la Sinfonía n.º 26 en re menor, Hoboken I/26, conocida con el nombre de Lamentatione del mismo compositor austríaco. Fue una una de las primeras escritas en el estilo Sturm und Drang (está en una tonalidad menor). Desde el época de Haydn, la sinfonía se ha conocido como "Lamentatione" a causa del motivo "Christus" del segundo tema del primer movimiento. Se piensa que fue escrita por y para la Semana Santa. 
La tercera y última sinfonía de Haydn es la Sinfonía n.º 53 en re mayor, Hoboken I/53, conocida con su subtítulo "L'Impériale". La sinfonía fue compuesta en 1774 y oruqestada para flauta, dos oboes, fagot, dos trompas y cuerdas. Como las dos anteriores ha sido compuesta por Musici di San Marco  / Alberto Lizzio. Las tres composiciones me han servido como marco sonoro de una película muda de Cecil B. DeMille y que tiene como título The Cheat. Un musical saludo.

lunes, 22 de diciembre de 2014

Arena Sucia


Oir hablar de Mario Puzo es pensar en la mafia. Pero hay muchas formas y muchos momentos de actuar mafiosamente y esto lo supe decir y describir el escritor norteamericano cuando ambienta una historia de la terrible postguerra europea a un Bremen destruido por las bombas, en el que hombres y mujeres malviven, en el que hay vencedores y vencidos , en el que sobrevivir ya es todo un mérito.
La historia que nos cuenta Mario Puzo en su su libro Arena Sucia del año 1953 y , publicada por la editorial Grijalbo, empieza en un vagón de tren destarlado. En el mismo viaja Walter Mosca, uno de lo vencedores que retorna al único espacio victorioso que hay un su vida: una Alemania arrasada. Ha dejado atrás los Estados Unidos, sitio al que ya no le une nada. Ni su madre, ni hermano y ni tansiquiera una novia, Gloria, por la que no sentía nada. Su desubicación es tal  que una vez en casa,  casi de inmediato, quiere huir a un sitio en el que sabe poderoso y en el que se cumple su voluntad. Su espíritu matón no cabe en entorno familiar.
Además, y aunque no quiere casi reconocer, ha dejado en la ocupada Bremen a una chica con la que se ha sentido feliz, una de las escasas veces en su vida que esto ha ocurrido.
Una vez de viaje hacia su destino vemos que losque fueron  gloriosos oldados norteamericanos son ahora abusadores de todo. Arrasan en la material e intimidan en lo personal. Para los alemanes sólo hay una acción: la humillación.
Ya en su destino conocemos a algunos de sus compañeros, veteranos de la guerra y casi todo son trabajadores civiles pero  vinculados con el ejército siempre con el fin de enriquecerse a costa de los demás. El papel de devoradores de algunos de ellos los acerca a la crueldad más absoluta tal y como vemos en el caso de Eddie Cassie, un violador en potencia, o de un Wolf que lo único que quiere es conseguir dinero y riqueza trapicheando en los bajos fondos del mercado negro.  El único rayo de humanidad reside en Hella la chica que conoció y con la que convivió Walter Mosca al finalizar la Segunda Guerra Mundial. 
Bremen es un buen lavoratorio - en pequeña escala - de esa Alemania devastada de la postguerra en la que los mediocres cvencedores son seres poderosos frente a los vencidos.
Instalado en Bremen, Mosca inicia su nueva vida: retoma su relación con Hella, una joven alemana, desarraigada y dulce, comienza a moverse por un mundo en el que el afán de supervivencia se conjuga con el afán de enriquecerse. Y en él, Mosca se verá redimido, a través de Hella, con la que mantiene su fidelidad al igual que con aquellos expatriados y compatriotas que conoce como son Leo, judio que quiere desvincularse de su país y busca su futuro en Palestina sufriendo una nueva humillación en el barco que lo traslada desde Hamburgo y un hombre honesto, ml visto por ser comunita, Gordon.
Sin embargo, en medio de ese malsano ambiente la condición humana no puede ser buena y el carácter sombrío y casi criminal renace con la ejecución de un traficante alemán de medicamentos. 
Una obra  bien escrita que saca a Mario Puzo del encasillamiento italoamericano para acercarnos a la tragedia de la postguerra en Alemania y que vuelve a tratar con maestria algo que Mario Puzo maneja bien: la condición humana.

domingo, 7 de diciembre de 2014

El color púrpura

Tremenda novela esta que he terminado de leer, pues subyace bajo sus líneas una  (o varias) historias en la que la violación, el onanismo y la homosexulidad estallán en varios momentos del libro.
No, la obra no ha sido una sorpresa. Conocía la versión cinematográfica llevada al cine en los ochenta por Steven Spielberg, de hecho estuve en el estreno de la misma allá por el año 1985.

Recuerdo  todavía, a pesar de que no me gustó mucho este dramón, una frase que suelta Danny Glover, su marido, a Celie, interpretada por Whoopi Goldberg cuando le dice ésta que se va y el le suelta más o menos: "Mírate. Eres negra, eres pobre, eres fea, eres una mujer. Vamos, que no eres nada" dice a Celie en una ocasión su marido. Sí,  la versíon cinematográfica no me encandiló mucho, debo reconocer que el libro si me ha gustado.
La obra está escrita en 1983 por la escritora afroamericana Alice Walker que, además,  fue galardonada por este obra y en ese año con un Premio Pulitzer y el American Book Award  

A pesar de no ser una obra autobiográfica, sí aparecen en ella elelementos biográficos. Por ejemplo, en uno de sus personajes Corrine vemos que pasa por ser negra, sin embargo, como la escritora tiene , en parte, asendencia de los Cherokee, tribu que apostó por asimilarse a la comunidad negra antes de ir a una reserva india en Oklahoma. Igualmente  detecto que el papel final de Celine, costurera es el mismo que tenía la madre de Alice en la vida real.

El papel de los malos tratos también está en la obra, de hecho, es especialmente importante, en la historia familiar de Walker, así como aspectos de su propia condición sexual, pues - al parecer- ha sido pareja de la cantante Tracy Chapman. Para algunos el papel de la madre de la escritora pudo ser la figura en la que se inspiró para diseñar a Nettie, la hermana de la protagonista de su principal novela.
El color púrpura trata de la historia de una joven mujer negra en lucha no sólo contra el racismo de la cultura blanca, sino también contra las actitudes fomentadas desde el patriarcado negro y lo hace con la técnica de las cartas o epistolar cruzadas o - en gran medidas. ocultadas entre Celie y su hermana Nettie. Este libro fue un absoluto éxito comercial. Ella fue la encargada de adaptar el guión de la película de Spielberg.
Por otra parte, el libro ha recibido numerosas críticas centradas en la imagen que el libro da de los hombres afroamericanos como grandes abusadores (en el caso de Alber/Mr), violadores en el seno familiar o, incluso como payasos, bufones o vividores sin nada o poco que aportar(como su hijastro Harpo). Las críticas se intensificaron cuando la película vio la luz, ya que la trama del filme no muestra la significativa parte del libro en la que se cuenta una reconciliación entre Albert y Celie, la protagonista.
La historia nos presenta a Celie, una chica que es violada por su padre- después sabremos que padrastro- en repetidas ocasiones llegando a quedarse embarazada hasta en dos ocasiones, y que es entregada en matrimonio a Mr. cuando, después de enviudar, busca éste una sustituta que le cuidara los hijos.
El marido prefería a Nettie, la hermana de Celie, pero el supuesto padre de ambas le propuso una permuta - con el incentivo de una vaca de regalo. El señor pasa de ella, uúnicamente le interesa para eso y para tener una esclava doméstica y cuidar de sus hijos.
Además, para su desgracia, Celie es bruscamente separada de su hermana, la única persona por quien siente afecto y confianza. Incomunicada de ella, golpeada, usada y vejada por su marido, en su extrema soledad e infinita vergüenza encuentra un único consuelo: contar por escrito su desgraciada vida en unas cartas que, a falta de destinatario, dirige a Dios. A través de ellas desgrana su existencia monótona y sumisa, y el cambio que se va operando en ella misma hasta poder reconocerse como ser humano, al tiempo que denuncia las distintas formas de humillación y explotación del negro y reflexiona sobre la rebeldía, el odio, el afecto, el sentido de la religión, la tolerancia, la voluntad, las diferencias...
A pesar de ser una obra epistolar descubrimos todo un friso de personajes encabezado por Celie, un personaje que empieza como un ser débil y frágil al que su marido, Mister, le obliga a trabajar, le pega y se aprovecha de ella. Y acepta su situación hasta que entabla relación con otras dos mujeres, Sofia, una mujer que no se calla nada y con Shug "Sugar" Avery, la amante de su marido y cantante que le muestra lo que es el cariño, el amor y le encamina hacia un espíritú de lucha. Celie abre los ojos y se da cuenta que debe cambiar su vida, que merece hacer lo que quiera y a tener un final feliz.
Y de fondo tenemos a Nettie de la que vamos descubriendo su periplo familiar y misionero por África, hasta dar la vuelta a la historia familiar.
Si no tuviese algunos pasajes tan brutales podría recomendarse como libro de lectura obligatoria coincidente con el día contra la violencia de género. Un libro corto y rápido de leer.