domingo, 29 de diciembre de 2013

Sí hay cuarto bueno


Con esta entrada pongo fin por este año a este blog que surgió como reflexión personal y que , por circunstancias de la vida, se ha convertido en mi rincón literario y poco más. Y lo hago comentando la cuarta entrega que tiene al detective Dave Gurney como protagonista estelar y la firma de John Verdon. Este tercer que lleva el título de No confíes en Peter Pan libro me ha gustado bastante más que el tercero.En este caso el siempre correcto detective y su deuterprotagonista,Jack Hardwick, han de enfrentarse a un asesino sin escrúpulos y altamente trastornado. Lo que es una historia que se inicia con lo  que pudiera ser un error policial y consentido acaba por convertirse en un cacería en la que presas y cazador se buscan y , finalmente se encuentran. Como es habitual en la obra de John Verdon  la acción se desarrolla en la zona rural de los Catskill, al norte del estado de Nueva York. Un lugar profundo, difícil de imaginar cuando nuestra referencia siempre de ese estado es "la gran manzana ".
Su argumento podría resumirse reproduciendo las palabras con las que el detective Hardwick intenta venderle el caso al sagaz inspector Gurney, conocido del lector: “El caso Spalter tiene de todo: horror, odio, mafiosos, locura, política, dinero a carretadas, mentiras al por mayor y tal vez unas gotas de incesto. ¡Qué coño, te va a encantar!”. En este caso es Hardwick, establecido como detective privado, que pide ayuda a Gurney para la resolución de su primer caso: la apelación de la condena a cadena perpetua de Kay Spalter. La infiel mujer fue acusada de matar a su marido, Carl Spalter, un próspero empresario que pensaba entrar en política. Le disparó a la cabeza durante el funeral de su propia madre. Pero el detective privado no es que crea, sino sabe, que todo es una farsa, una trampa. Y Gurney es el hombre indicado para desmontarla. Como ocurre en todos sus casos nada es lo que parece en el caso.  Pronto se verán enfrentado a un policía corrupto que manipuló pruebas, a un jefe mafioso y a un misterioso asesino que mata por encargo: Peter Panikos, Peter Pan, un hombre menudo y diabólico, con un insaciable apetito por el asesinato, un tipo inquietante del que muy poca gente sabe nada. Y los que podrían saberlo, están sospechosamente muertos.

Es un buen libro, lo reconozco, la trama está bien engarzada, aunque como tengo derecho a criticar creo que Verdon deja de lado algunas subtramas, o historias interesantes como la de Kay, la viuda encarcelada, o la de Alissa, la joven pendón, que objetivamente es así porque ha de ser así. Entre las virtudes del libro de Verdon está el del buen ritmo de lo novelado, así como la caracterización de personajes, que en sus discursos se van definiendo con toda claridad.
Me ha gustado especialmente la trama central y colateral con los lazos con la desconocida mafia griega y sus vinculos con ese siniestro personaje que asume Peter Pan. Y lo que menos, como viene siendo habitual el papel de la mujer, ahora emperrada en criar gallinas y  ese final exageradamente sangriento, tan desmedido que no es coherente con el resto del libro, que como casi siempre desborda medida y casi serenidad, especialmente en el caso de la insufrible mujer de Dave. En buen libro, que me ha gustado más que el tercero, y con el que pongo fin a este año literario que no ha sido todo lo productivo que yo hubiese deseado. Un saludo.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Free Nelson Mandela !

Mandela, Madiba, daba igual su nombre retumbaba en nuestras cabezas como la de otros luchadores , que pudimos conocer en esa década de los ochenta - por ejemplo, Stephen Biko-. Anoche leí que había muerto este luchador que fue libre, incluso cuando estuvo preso - nada más y nada menos que durante 27 años- . Siempre que pienso en él recuerdo aquel grandioso concierto de Wembey que se retransmitió en directo - por la 2-.  Una maravilla de concierto y , pienso, que de persona. Free Nelson Mandela!. Hoy su muerte era treding topic en twitter.