miércoles, 17 de agosto de 2016

Historia de un idiota, una idiotez


Asumiendo que este verano no siento grandes estímilos para la lectura he elegido un libro del escritor, columnista - también polemista- ciudadano y académico Félix de Azúa titulado La historia de un idiota contado por él  mismo y que lleva como subtítulo de "El Contenido de la Felicidad". La he elegido por ser corta, ya que es una novela breve publicada en 1986 y que se lee en unas horas-

El protagonista de Historia de un Idiota contada por él mismo nos narra en primera persona las diferentes fases por las que pasa a lo largo de toda su vida en la incansable búsqueda de la felicidad: desde que es un crío y sobrevive a su entorno familiar, para pasar a continuación a la adolescenciael inicio del sexo, el aparente compromiso social y el activismo político durante sus años universitarios, más tarde el amor  de un adulto joven, el paso por la mili o la madurez cuando solo queda el arte como reducto último donde encontrar la tan deseada felicidad. 

Es posible como he leído por ahí que aquí el término "idiota" tiene mucho más que ver con su etimología griega  - pues viene del griego ídios, 'propio', 'peculiar',  por lo que para ellos un idiota era el que se preocupaba sólo de sus propios asuntos, dejando de lado sus deberes de ciudadanía. Esta dejadez era una falta muy grave en las poleis, orgullosas de sus libertades. Eso para un griego era grave, pues como reconoce Aristóteles sostiene en la Política que los seres humanos vivimos en ciudades porque no nos bastamos a nosotros mismos: quien no puede vivir en sociedad o no lo necesita no es humano, sino una bestia o un dios. 

Así que las experiencias de un joven que basa su periplo vital en la búsqueda de la felicidad,  ésta concebida como una forma de supervivencia. Esa búsqueda de la felicidad a toda cosa llena a veces de sinsabores al protagonista de la historia, esclavo de esa permanente búsqueda. 

El libro está escrito en primera persona y podría casi considerarse como un ensayo autobiográfico salpicado de reflexiones filosóficas llenas de sarcasmo , análisis de la sociedad actual del momento - años 80- , y de las muchas frustraciones que provoca esa búsqueda angustiosa de la felicidad.

La verdad es que el libro no me ha aportado nada. En sí mismo la historia es la de una idiotez, a lo peor la mía, por haberla leído. Puede que sea impecable en la forma, pero ni me ha enganchado ni me ha interesado lo más mínimo. Es más, corta y aburrido. Mal asunto.  

lunes, 15 de agosto de 2016

Brujas y Antropología


Hablar de Julio Caro Baroja es hablar de Antropología, de Historia, de Cultura , de Etnografía o de Brujería. Todo un portento y leerlo es todo un lujo, así como el descubrimiento de tu grado de ignorancia. 

Este verano tras haber estado por Zugarramurdi, Urdax y haber llegado a la localidad de Sara en Francia y recordad todo lo que hablé con la sobrina del aita José Mikel Barandiaran y Ayerbe, el aita entre los aita, me parecía necesario buscar entre mi librería un clásico de la antropología cultural como era la obra Las brujas y su mundo. 

Se trata de un estudio clásico de Julio Caro Baroja escrito en 1961 acerca de las brujas y su mundo cubre un amplio ámbito histórico y cultural. Se trata de un libro solvente, documentado y académico no exento de buena literatura en la que que se nos presenta las características de ese mundo mágico grecolatino en el que he descubierto el papel de Diana, la hechicería femenina entre los pueblos germánicos y eslavos, la adoración del demonio en la Europa medieval, la importancia de la creencia en la brujería en el siglo XIII, la extensión de la idea de práctica del sabbat - o Akelarre- a partir del siglo XIV, la brujería vasca en el siglo XVI y los grandes procesos inquisitoriales de comienzos del XVII como el de las brujas de Zugarramurdi u otros realizados en el Lapurdi, en el actual País Vasco Francés, así mismo nos presenta la crisis de la brujería ligada a la lógica y racional de la Ilustración que supuso la crisis en la concepción mágica del mundo y la persistencia en el siglo XX de ese género de creencias especialmente en el mundo rural vasco, donde ese cruce entre fe y sentido mágico ha pervivido mucho más de lo que uno sospecha. 

Un gran libro y un gran acierto presentar los hechos desnudos, sin tratar de añadirle dramatismo. De este modo muestra cómo la Inquisición española no fue, contrariamente a lo que se piensa, la institución que persiguió de forma más cruenta a brujos y hechiceros y que, incluso dentro de las filas de los "cazadores de brujas" hubo hombres razonables que, conforme avanzaron los siglos, contribuyeron a frenar la persecución.

Interesante es también en este estudio trasversal la diferenciación que hace Baroja entre la brujería o hechicería, como conocimiento de medios de curación naturales y de prácticas esotéricas "tradicionales" (o supersticiones), frente a la demoniolatría, como el trato con el demonio enemigo de la cristiandad.

Es una obra escrita por un escéptico , por un hombre de ciencia. Baroja como etnógrafo indudablemente formado con Barandiaran, Aranzadi y CiA  y, por o tanto, sabedores de ese mundo mágico que pervivió en algunos pueblos de Goierri , de los que algunos somos descendientes y tenemos historias familiares que nos llevan a ese mundo.  A destacar sobre manera la documentación que aporta el autor. Una maravilla. 

viernes, 5 de agosto de 2016

Las historias del Kronen


He tenido este libro mil veces en la mano, pero he desestimado su lectura recordando lo impresentable que fue para mi Carlos, el protagonista  Historias del Kronen cuando vi la película allá por 1996. Me pareció repulsivo este depravado sexual, potencial violador, chico sin escrúpulos y sobre todo ser sin  alma , sin moral y son ética. La película basada en la novela del madrileño José Ángel Mañas, fue  dirigida por Montxo Armendáriz.

Era la primera novela del escritor madrileño con la cual llegó a ser finalista del Premio Nadal en enero de 1994 y fue publicada por la editorial Destino en 1994 —cuando el autor sólo tenía 23 años. Fue el verano de las Olimpiadas de Barcelona, del segundo Tour de Francia de Miguel Indurain y de la dimisión del entonces gobernador del Banco de España, Mariano Rubio, tras el escándalo del Caso Ibercorp. El año, 1992, en que un joven recién licenciado en Historia decide tomarse un año sábatico para escribir. José Ángel Mañas (1971) concibió la novela 'Historias del Kronen' cuando tenía 22 años; Ya se han cumplido 22 años de su publicación.

Declaraba Mañas al mundo que "La escribí aquel verano. Pasé el primer semestre de 1993 corrigiendo y en septiembre ya no sabía qué hacer con lo que tenía en las manos. Me fijé en las condiciones del Premio Nadal y luego observé mis folios. ¿200 páginas? Sí, las tengo. El plazo terminaba el día siguiente pero mi padre viajaba a Barcelona por la mañana así que llevó el manuscrito por mí hasta las oficinas de Destino, entonces un edificio boyante". Fue también su padre quién le avisó de que había quedado finalista del Premio Nadal que, por aquel entonces, no estaba aún entre las responsabilidades del Grupo Planeta y qie todavía tenía en cuenta su origen: descubrir autores noveles. "Mi padre se enteró por la televisión. Y yo di un salto mortal y sin red".  

La novela fue considerada un éxito y calificada como best seller. Pero lo importante era colocar en el centro del protagonismo a un chico bien de La Moraleja que parece representar a un miembro de la Generación X. 

La novela tiene lugar durante el mes de julio de 1992 en la ciudad de Madrid. Carlos es el protagonista principal de la obra, un joven estudiante universitario de apenas veintiún años y que es descrito como un «niño de papá», egocéntrico, machista y violento y  que sólo le preocupa, el sexo,  el alcohol, y las drogas , todas las drogas. 

Carlos y sus colegas se reúnen frecuentemente con sus amigos en la cervecería Kronen, El final es brutal  y acaba con la muerte de uno de sus amigos —Fierro, con una personalidad débil y diabético, al que la pandilla considera homosexual, además de masoquista— en su propia fiesta de cumpleaños, a raíz de forzarle mediante un embudo a beber una botella de whisky y con la asistencia al Psiquiatra de Roberto.

La novela se abre y se cierra con la letra de «Giant», una canción de la banda británica The The y está narrada en primera persona —a través del punto de vista de Carlos—. La novela destaca por su trepidante ritmo, muy fluido, muy ágil, gracias al uso de diálogos cortos y contundentes alternados con fragmentos narrados. 

Historias del Kronen se caracteriza por su neorrealismo. también por describir con precisión el lugar en el que transcurre la acción, citando localizaciones reales de Madrid, sus circunvalaciones - como la Emetreinta- y todo ello con un estilo empleado por Mañas lleno de expresiones propias de la jerga juvenil, poniéndolas en boca de los protagonistas; como «cerdas» para referirse a las mujeres, neologismos o bien la aparición de coloquialismos referidos al mundo de la droga, por ejemplo: «costo», «chocolate», «tripi», «farlopa» o «nevadito»; a el empleo de expresiones malsonantes o disfemismos es común en la jerga de los jóvenes de la novela o la permanente castellanización de lo anglosajón y a, con trabajar con material diario.

También destaca por el uso de numerosas referencias cinematográficas tales como La matanza de Texas, Henry, retrato de un asesino o La naranja mecánica, y musicales  como The The, Nirvana , Siniestro Total o Los Ronaldos.

Las críticas positivas y fue muy bien recibido por los lectores, gracias a su «autenticidad».Historias del Kronen vendió más de 100 000 ejemplares,  lo que supuso un éxito sin precedentes en la literatura española en su momento. 

La novela retrata a la juventud española de los 90, el «vacío existencial» e incomunicación de muchos jóvenes y el desencanto característico de estos al no encontrar su lugar en el mundo, con una visión pesimista de la existencia y de la condición humana —aspectos comunes en los escritores de la Generación X—,  a lo que se añade una perspectiva influenciada de nihilismo.

La sexualidad es un tema fundamental en la obra de Mañas, describiendo relaciones sexuales entre sus personajes de «forma explícita y desinhibida». Varios de los personajes masculinos que aparecen en Historias del Kronen exhiben una visión negativa de la homosexualidad, a lo que se contrapone la revelación de la homosexualidad de uno de ellos —Roberto— y la posible bisexualidad de Carlos, el protagonista principal. 

De todas las frases , de las muchas y buenas que he leído me quedo con esta que aparece un par de veces en la novela, y la reciuerdo especialmente al final cuando Roberto habla con su psiquiatra y aquel les traslada una idea motriz en Carlos: «Cualquier película, por mediocre que sea, es más interesante que la realidad cotidiana. Somos los hijos de la televisión, como dice Mat Dilon en Dragstorcauboi» Puede resultar repulsiva, pero se deja leer. Muy recomendable.